Historias sin punto final
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Por Ulmo Carcosa

Me cuesta soltarte porque puede que no vuelva a verte nunca más.

 

Me acuerdo de lo irreal de la primera vez que nos cruzamos. Me acuerdo como movíamos la cabeza barrenando frecuencias, como nos miramos viendo a medias y como me sonreíste y acariciaste la cara.

Ambos sabíamos de lo poco real de la energía que sentíamos, pero, ¿que es algo irreal en un mundo de falsas estructuras?

Buscaba excusas para sacarte de ahí conmigo, pero nunca fui bueno hablando porque si. Creo que hablando tampoco.

Me acerque a tu oído tocándotelo con los labios y sentí cambiar tus vibraciones. Obviamente no tarde en olvidarme que era lo que iba a decir y el tiempo y la música y el lugar se volvieron efímeros. Bailamos lo que me parecieron muchas buenas vidas y sentí tu cuerpo en mi cabeza.

Lo bueno del sexo sin penetración es que nunca acaba.

 

Mambear me cuesta poco, así que cuando me despegué ya no estaba donde estaba, ni vos tampoco.

Me acuerdo de alejarme hermosamente intoxicado y de que cuando superé el bosque de fuentes toda mi realidad comenzó a perder contraste. Los bordes se volvieron poco claros. Las caras dejaron de existir. Cuando me di cuenta caminaba en un paisaje de espacio vacío y de un azul claro. Todavía siento tu mano acariciándome el brazo y me doy cuenta de que yo era vos, y que vos ya no sos, pero siento que te conozco.

 

Puedo pestañar profundo y con un ataque suave el sonido de donde estábamos vuelve a mí y todo eso vuelve a formar parte de los cimientos de lo que fue y lo que será.

Pero te miro y te veo entera, tan completa que mi presencia existe solo porque vos querés que asi sea. Es claro que no estás entera, eso te vuelve interesante ante mis ojos.

 

Lo importante, es resaltar lo que es.

 

No te amo, estoy lejos de formar parte de tu vida y vos lo estas de la mía, pero aún así, te veo y pienso “sos vicio”. No porque seas indispensable, sino porque después de la peor de las experiencias, me acuerdo de vos, y tomaría 3 dosis más solo para ver cómo cambia mi percepción de tu totalidad.

De todas maneras, todo sale mal y como drogado por tu contacto me vuelvo estúpido.

 

Lo importante, es resaltar lo que es.

 

Dos personas, distintas y no tan distintas, que no sienten, pero la química fallida se encarga de que así sea. Sin embargo en un inicio yo solo quería que cojamos como amantes, nos besemos como novios y nos separemos como amigos.

¿Los amigos se vuelven a ver, no?

 

Y si se apaga por lo menos se siente, y te quiero y nos vemos. Y si no se siente por lo menos nos vemos.

 

Decime que los amigos se vuelven a ver. ¿No?

 

 

  • Ulmo Carcosa –
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