Historias sin punto final
redaccion@revista27.com.ar
 

#2 · Bolero Conurbano

Por Lucila Rolón

Ilustración Omar Isse

Robé un auto con estereo para

viajar a la medida matemática del

tiempo manejé por

la ruta violeta y desamparada

sin camiones

sin banderines rojos santuarios

ni chicas ni carteles

de escuelas rurales ni triángulos

amarillos que

nadie sabe lo que

significan

 

crucé un puente

 

sin subte ni balcones espías canté

las canciones de la banda de Bachi

con las manos ancladas en el

volante de cuero marchito

los mismos tres versos chocando en loop

contra los vidrios de las ventanillas automáticas

y chispas de cerveza tibia

brillando en mis

labios con rush de avón

 

¿sabías que los aviones deben tener

la cantidad de pintura exacta? después

de que los pintan uno

–alguien– pasa a

medir milimétricamente y

retira la pintura sobrante

si lo hace mal

el avión se cae

 

pisé el acelerador y el cordón que nos ata

quemó los frenos subí el

volumen y un bolero

sonó a himno nacional

pensaba en tus tatuajes cuando maté

un gatito

 

oh loma hermosa

absolutamente negra

 

la noche que pasamos disparando

pistolas invisibles al cielo

para matar una

tormenta

y la matamos

 

decidí esquivar la esquina

el barro los

tacos y las balas se prendió

fuego un pasillo

todavía era de día

quemé las flores robadas en los jardines de

Quilmes como si incendiara las horas

el verano y el asfalto

 

salí esta mañana con dos bolsos

en uno llevaba mi tesis en

el otro una muda de ropa

usada y la verdad

que ahora se ahoga en

el motor del auto con

estereo que robé para

viajar a la medida matemática

del tiempo

 

las calles circulares de tu barrio tienen

nombres de plantas cien

policías de mal humor semáforos

rotos baldosas psicodélicas

la sangre subiendo hasta tus

ojos y la nafta

que huele a

esperanza uno es

del lugar donde lo quieren.

No comments

LEAVE A COMMENT