Historias sin punto final
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#23 · El último Freddie

Meses antes de morir y en un estado muy avanzado del SIDA, Freddie Mercury dejó hasta lo último de su talento para grabar Innuendo, el último álbum de Queen con el cantante británico en vida. El disco fue una despedida a lo grande para la banda, con temas en los que Mercury pareció despedirse de todos. El  álbum además contó con una particular historia que lo relaciona con la tapa de un libro de Julio Cortázar.

 

Farrokh Bulsara se está muriendo. Entre corte y corte de grabación de los temas, el cantante de 45 años sabe que no puede mantenerse en pie por largo rato. Toma entonces un trago de vodka y se da fuerzas a sí mismo. Sale a escena de nuevo a grabar y deja todo de su cuerpo, todo de su arte, todo de su magia, todo de una voz que no va a volver pero que quedará para siempre. Está pálido, flaco. Tan flaco que su rostro toma un aspecto cadavérico y sus pómulos resaltan pidiendo a gritos escaparse de su piel.

 

Farrokh Bulsara es Freddie Mercury. Cuatro años antes de su muerte fue diagnosticado con VIH, el virus del terror en los años ochenta. La enfermedad se lo devoró rápidamente. Ni los medicamentos ni la tecnología ni su fortuna lo pudieron salvar. Se cree que en 1987 Freddie recibió el diagnóstico, pero que el problema ya estaba desde hacía tiempo antes. No pudo salvarse físicamente. Se salvó cantando. Se salvó haciendo lo suyo.

Es 4 de febrero de 1991. Faltan 9 meses y 20 días para que Freddie Mercury se muera producto de las enfermedades oportunistas que genera el SIDA. Sale a escena el disco Innuendo. El decimotercero de la banda británica Queen y el último de Freddie en vida. Innuendo es un canto de despedida. Es Mercury cantando como nunca, es la banda unida como nunca sabiendo que ya no quedaba mucho más.

 

Los médicos de Mercury pensaban que no llegaría con vida a 1991. Freddie sabía de esto y así se grabó Innuendo. Tras el diagnóstico positivo de VIH en abril de 1987, el cantante sólo confió la desagradable noticia a tres personas: su pareja, Jim Hutton; su ex novia de juventud y amiga de toda la vida, Mary Austin y el mánager de Queen, Jim Beach. La banda se enteraría tiempo después, pero la apariencia física de Freddie cada vez que salía ante los medios de comunicación a escena y la baja de Queen de los escenarios desde 1987, hacían evidenciar lo que cada era más obvio. Algo le pasaba al británico en su salud y éste se encargaba de mantener el silencio a rajatabla con el exterior.

 

“Freddie quería grabar la mayor cantidad de canciones posibles, sabía que tenía poco tiempo y quería terminar su vida grabando. Todos los días esperábamos la llamada en el teléfono avisándonos de que Freddie podía grabar ese día. Así hicimos Innuendo”, ha confesado alguna vez Brian May. Además, en el documental “Days Our Live” que armó la BBC para homenajear el 40 aniversario del grupo, tanto Roger Taylor como el propio May admiten que la banda estuvo más unida que nunca en ese disco, que la voz de Freddie sonó increíble y como ya había pasado con el álbum anterior, The Miracle, en 1989, todos los temas del disco (menos uno) aparecen en los créditos como compuestos por los cuatro miembros del grupo, independientemente de quién los hubiese firmado originalmente (la excepción es All God’s People, de las sesiones de Barcelona en 1988 compuesto por Freddie y Mike Moran). Esta fue una brillante idea de Freddie y un acto muy generoso por su parte, cuando se sabe que él ha compuesto el grueso de las canciones de Queen. De esta manera se evitaron los eternos problemas en muchas bandas a la hora de los créditos por la composición de las canciones.

 

Las letras del disco son una clara señal de despedida constante de Mercury. Innuendo, el primer single del disco, es un tema de seis minutos que comienza en 5/4, un tempo atípico para la escena musical del rock y del pop mundial y luego pasa a 3/4. Además es una canción que incluye guitarras flamencas a cargo de Steve Howe, guitarrista de Yes.  A algunos les hizo acordar a Bohemian Rhapsody con su mezcla de ritmos, compases y puesta en escena. Innuendo fue un éxito a nivel mundial, alcanzando primer puesto en los rankings de Gran Bretaña, Portugal y Sudáfrica.

 

Otras letras como “I’m going slightly mad” muestran a las claras el momento de salud que estaba pasando Mercury, pero los platos fuertes en cuanto al contenido emocional se producen primero en “These is a days of our lives”, un tema cuya letra fue compuesta por Roger Taylor y en donde en el videoclip se puede ver a un Freddie en condiciones realmente complicadas en cuanto al avance de su enfermedad, por su delgadez corporal y su palidez en el rostro. En el final de este videoclip se encuentra el instante en el que para muchos Mercury se despide de todos, cuando mirando fijamente a la cámara dice “I still love you” mientras su rostro parece demostrar la tranquilidad de una persona que ha dejado todo hasta lo último por su vida.

“Show must go on” es el cierre perfecto para el disco. Es la última canción y es la culminación ideal para la carrera de la banda para muchos. Lo cierto es que en los últimos tiempos esta frase ha sido usada de manera repetida en muchos sectores mediáticos y hoy es conocida por casi todos. Para varios fans de Queen esta es una de las mejores interpretaciones de la historia del conjunto.

Hay un detalle que une al disco Innuendo con Julio Cortázar. Sí, creer o reventar. Dos íconos de la cultura mundial se unieron a través de un pintor en común: J.J Grandville. Jean Ignace Isidore Gérard era el nombre real de este caricaturista francés que vivió entre los años 1803 y 1847. Grandville se basó con un estilo surrealista en realizar caricaturas satíricas trabajando en periódicos y revistas francesas. Lo cierto es que la tapa de Innuendo y el video del tema que inicia el disco incluyen varios dibujos de Grandville. Pero lo más curioso es que la tapa del disco de Queen tiene la misma caricatura del francés que años antes, en 1967, Julio Cortázar, apasionado por el surrealismo, había utilizado para la tapa de su libro La vuelta al día en 80 mundos.

Freddie Mercury siguió grabando temas que luego sirvieron para el último disco de estudio de Queen, Made in Heaven, grabado en 1995, cuatro años después de la muerte del cantante. Lo concreto es que la salud del británico empeoraba cada día más. Los últimos meses los pasó encerrado en su casa de Kensington, Londres, y ahí murió el 24 de noviembre de 1991, tras haber anunciado al mundo que padecía de SIDA sólo unos días antes. La causa del deceso fue una bronconeumonía pulmonar, una enfermedad oportunista a la que el virus facilita su ingreso.

Meses antes de su final, Innuendo fue el último gran trabajo de unas de las mejores voces y una de las mejores bandas que ha dado el siglo XX. Para muchos fue la despedida ideal del grupo británico, a lo grande. Para otros dejó la amarga sensación de saber que se podría haber disfrutado de Mercury y de Queen por muchos años más.

Agradecimientos a Maxi Castanheira por la información facilitada sobre el disco y la banda.

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